martes, 21 de noviembre de 2017

Festival de Cine Iberoamericano de Huelva 2017



Un año más, y ya van tres, Linterna Mágica ha asistido al Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, con la resaca que algunos arrastraban todavía del reciente Festival de Sevilla. La edición 43 del Festival de Huelva contaba con Argentina como país invitado, así como algunas novedades interesantes: la incorporación de sendas secciones de cortometrajes nacionales e internacionales iberoamericanos, y de una nueva sección a concurso, denominada "Talento Andaluz: origen".

Con un soleado día por delante, y desde La Barqueta salimos camino de  Moguer, nuestra primera parada. Allí visitamos el Convento de Santa Clara, de estilo gótico mudejar construido en los siglos XIV y XV.

La iglesia es la parte más noble del edificio, es un templo de estilo gótico-mudéjar, articulado en tres naves separadas por arcos apuntados, y un ábside poligonal en la cabecera.

Y la  Casa Museo Zenobia - Juan Ramón Jiménez, donde recibimos una extensa explicación del personaje y de  su obra, de cómo vivió con Zenobia Camprubí rodeados de sus libros, sus muebles y sus recuerdos, lo que nos ayudó a conocer mejor la vida cotidiana del poeta y premio Nobel de literatura.

Tras un agradable paseo por el pueblo, muchos de nosotros nos quedamos con la idea de volver.

En Punta Umbría disfrutamos de una abundante comida donde pudimos degustar los productos típicos de la zona, tras lo cual dimos un agradable y obligado paseo por la Ría.

Ya en Huelva capital, y en su Gran Teatro, asistimos a la proyección de la película chilena “Los Perros” segunda película de la directora Marcela Said. La cinta fue presentada en Cannes con gran acogida de la crítica, haciéndose con del premio "Horizontes Latinos” en el último Festival de Cine de San Sebastián.


"Los Perros" nos cuenta una historia del Chile actual, en la que Patricia, una mujer de 42 años de clase alta, acostumbrada a estar a la sombra de su padre y su marido, frágil y contradictoria, encuentra en su profesor de equitación -un antiguo coronel de la Dina,  acusado de delitos contra los Derechos Humanos-, la visión de otro mundo que, debido a su estatus, no conocía, la hipocresía de una sociedad deseosa de olvidar el pasado y que todavía no ha conseguido superar.

Según su directora, "Los Perros" es una película que habla del desamor, de la soledad de una mujer, de la violencia contenida y explícita de la sociedad chilena y de los civiles que apoyaron y financiaron el régimen militar y que se desentienden de sus responsabilidades frente a los crímenes cometidos en Chile”.

La película  mantiene un buen ritmo, creando tensión durante casi todo el tiempo a pesar de sus pocas explicaciones, pero que bajo mi punto de vista decepciona en su parte final. Buena fotografía, y bonitos paisajes.

A destacar especialmente la excelente interpretación por parte de sus dos protagonistas principales: Antonia Zegers (Una mujer fantástica, La memoria del agua), y Alfredo Castro (Desde Allá, Neruda), dos magníficos actores que ya habían trabajado juntos en películas como "No" (2012) y "El Club" (2015) ambas de Pablo Larraín. 

Foto de grupo a la entrada del Gran Teatro de Huelva

En resumen, una buena tarde de cine y un buen día en el que disfrutamos de la cultura y de la gastronomía de Huelva entre amigos.

Finalmente, reseñar que ha sido la cinta de Argentina "La novia del desierto", dirigida por Cecilia Atán y Valeria Pivato, la película triunfadora indiscutible del certamen onubense, distinguida con el máximo galardon, el Colón de Oro de esta edición 43 del Festival, y que también ha conseguido sendos reconocimientos a sus intérpretes principales: la actriz Paulina García se lleva el Colón de Plata a la Mejor Actriz, y su compañero de reparto, Claudio Rissi, ha recibido el Colón de Plata al Mejor Actor. 



Meli de la Fuente      



viernes, 17 de noviembre de 2017

Los estrenos en Sevilla de 17-11-2017



6 películas se estrenan el 17 de noviembre de 2017 en la cartelera cinematográfica de Sevilla. Los seis estrenos presentan nacionalidades distintas. Una cinta es española, otra estadounidense, otra británica, otra francesa, otra húngara y otra japonesa. Se queda sin editar en nuestra ciudad la película colombiana “Los nadie” (Juan Sebastián Mesa, 2016), el thriller finlandés presente en la sección oficial del Festival de San Sebastián 2017 “Medidas extremas” (Baltasar Kormákur, 2017) y el documental español sobre cuidados paliativos “Los demás días” (Carlos Agulló, 2017). Demasiadas películas se han quedado en el tintero esta semana sin ver su estreno en Sevilla. De lo estrenado, pasamos a comentar.  


El autor. (España, 2017). Dir. Manuel Martín Cuenca.
Sección Oficial del Festival de San Sebastián 2017.
Manuel Martín Cuenca ha constituido todo un soplo de aire fresco, cargado de ironía y de salvajismo hábilmente vestido. Ya nos había deslumbrado con su inmediatamente anterior «Caníbal». Aquí tenemos, apoyado en un excelente actor como es Javier Rodríguez, un frustrado y engañado por su esposa, convertida en escritora de éxito. Él quiere ser autor literario también y para ello, en el edificio donde vive, espía a sus vecinos, se lía con la chismosa portera, miente, etc. Con gran habilidad el director construye un buen producto con mucho ritmo y con el acierto de que el malvado nos caiga bien. Película muy recomendable, que además está dedicada a la memoria de Josechu Moreno. Recomendada.


Jupiter´s moon. (Hungría, 2017). Dir. Kornél Mundruczó.  
Premio a Mejor Película y Mejores Efectos Especiales en el Festival de Sitges 2017.
5ª película que se estrena en nuestra ciudad de la Sección Oficial del Festival de Cannes 2017.  
Hay que reconocerle al director húngaro Kornél Mundruczó su tremenda valentía, rayana en la temeridad, porque hay que ser muy valiente, o muy inconsciente, o las dos cosas a la vez, para atreverse a poner en pie una película tan arriesgada y ambiciosa como ésta, tanto en su fondo como en su forma. Dicho esto, el resultado, que al final es lo que cuenta, comparece tan interesante como discutible. Interesante especialmente en lo que refiere a la puesta en escena, basada en largos planos secuencia, muy dinámicos y nerviosos, generalmente muy bien coreografiados, y que alcanza el nivel de excelencia en dos escenas muy concretas: el momento en que los refugiados cruzan la frontera, seis minutos vibrantes de quitar el aliento, y en una persecución de coches digna de figurar en todas las antologías.
Los efectos especiales también son de notable alto. Respecto al fondo, es otro cantar. La película pretende ser una parábola que abarca infinidad de asuntos: desde una explícita denuncia de la insolidaridad europea con los refugiados de otros países (que es el tema central) hasta un análisis de la corrupción policial y del sistema, de la violencia o de la sanidad pública, ribeteado con una buena dosis de componentes místicos y con la búsqueda de la redención personal como telón de fondo. Demasiada ambición, que hace que a veces la cosa se convierta en un totum revolutum complicado de digerir y que al filme le resulte en muchas ocasiones más difícil volar que a su propio protagonista. Recomendada.


Hacia la luz. (Japón, 2017). Dir. Naomi Kawase.
6ª película que se estrena en nuestra ciudad de la Sección Oficial del Festival de Cannes 2017. 
Largometraje que reflexiona sobre el pulso entre palabras e imágenes a través de la relación entre una redactora de audiocomentarios para invidentes y un pintor que va perdiendo progresivamente su visión. La película reclama su singularidad desde la misma elección de la especialidad profesional de su protagonista: es difícil que un espectador sin discapacidad visual se haya preguntado alguna vez por el oficio de quien escribe los audiocomentarios en las ediciones domésticas de las películas. Y no digamos por las sutilezas y exigencias que conlleva esa labor y que, en “Hacia la luz”, se traducen en finísimos diálogos, auténticas lecciones magistrales de análisis fílmico, sobre la necesidad de que las palabras habiliten un margen a la imaginación del receptor.
Kawase toma aquí la arriesgada decisión formal de renunciar a las armónicas relaciones entre cuerpo y paisaje que definían anteriores trabajos como “El bosque del luto” (2007) o “Aguas tranquilas” (2014). Su cámara se acerca a los rostros y privilegia la luz del crepúsculo traduciendo en pertinente estilo la lucha de sus personajes por no perder la belleza del mundo. Recomendada.


Liga de la justicia. (USA, 2017). Dir. Zack Snyder.
Los futboleros saben bien que para que un duelo resulte memorable es imprescindible que el rival tenga entidad, que no basta con juntar a un puñado de figurones y arrasar en el campeonato, que sin antagonista no hay verdadero protagonismo ni heroísmo. Sin embargo, los responsables de “Liga de la justicia”, película de Zack Snyder basada en las viñetas de DC Comics, se olvidaron de ir a clase aquel día, y enfrentan al grupo de estrellas de la casa —Batman, Wonder Woman, Aquaman, Superman, Cyborg y The Flash— con uno de los villanos más inanes y ridículos del reciente cine de superhéroes: Steppenwolf.
Quizá en los tebeos de DC tuviera mayor entidad, pero en la película de Snyder, con esa imagen digital que lo acerca mucho más a la animación que a la imagen real, y el ya cansino y penoso recurso de la voz distorsionada para fomentar la maldad, Steppenwolf, cuyas perversas intenciones —¿coleccionar cajas para acabar con el mundo?— ni siquiera están bien narradas, es la primera piedra hacia el desastre de una película que solo se aguanta por la presencia de Ben Affleck, aunque únicamente cuando no va disfrazado de Batman, los toques de humor de Ezra Miller como The Flash, la belleza de Gal Gadot y Henry Cavill, y el habitual buen gusto de Snyder para la selección musical y la composición de secuencias asentadas en el ritmo de las canciones y el ralentí de las imágenes. Un relato inspirado en la estructura y esencia argumental de “Los siete samuráis”, de Akira Kurosawa —aunque aquí sean solo seis—, sin entidad en las secuencias de acción, y que acaba creando más desasosiego con el apocalíptico y fugaz cartel de un mendigo, ese fantástico “lo intenté”, que con su insignificante villano.
Sin la frescura de “Wonder Woman” (Patty Jenkins, 2017), sobre todo en las secuencias bélicas no ambientadas en la horrenda Isla Paraíso, aunque en un tono menos grave que “Batman v. Superman: El amanecer de la justicia” (Snyder, 2016), “Liga de la justicia” es una prueba de cargo más para los detractores de la excesiva ola de cine superheroico. No Recomendada.


Una razón para vivir. (Reino Unido, 2017). Dir. Andy Serkis.
Charlie Chaplin atribuía a las posibilidades del lenguaje cinematográfico su liberación de esa tiranía de exagerar el gesto que había condicionado su carrera previa en los teatros de variedades. Andy Serkis, gran estrella de la técnica digital de captura de movimiento –suyos han sido el Gollum de la saga de “El Señor de los Anillos”, el “King Kong” de Peter Jackson y el César de la nueva trilogía de “El Planeta de los Simios”-, quizá podría argumentar todo lo contrario: la argucia tecnológica que le ha llevado a la fama parece inspirar un nuevo modelo de sobreactuación gestual, orientada a afirmar la presencia de un actor de carne y hueso bajo la imagen de síntesis. Serkis no ha podido escoger un material de partida más alejado, en apariencia, de sus especialidades como actor –un académico biopic de autosuperación personal, con abundantes estímulos para la lágrima-, pero, de alguna manera, en “Una razón para vivir” se filtra una tendencia al exceso dramatúrgico que delata su autoría.
La película documenta el viacrucis del joven comerciante de té Robin Cavendish que, tras contraer la polio a los 28 años de edad, decidió no sólo no asumir su diagnóstico como sentencia inapelable, sino luchar por mejorar sus condiciones de vida y las de otros pacientes en su condición. Subordinado de por vida a la ventilación mecánica, Cavendish vivió hasta los 64 años frente al pasmo de una comunidad médica que, en su momento, no le había augurado ni tres meses de vida. En su piel, un Andrew Garfield con el rostro como único elemento expresivo se ve, en el fondo, tan obligado como Serkis en sus trabajos de captura de movimiento a forzar su gestualidad para construir un carácter dentro de este ejercicio hecho con tiralíneas que encierra una vida ejemplar en una fórmula. No Recomendada.


Con los brazos abiertos. (Francia, 2017). Dir. Philippe de Chauveron.  
La carrera de Philippe de Chauveron demuestra que un objeto tan inocuo como una comedia popular puede estar cargado por el diablo. Su intento de cocinar un humor políticamente incorrecto al gusto del gran público en “Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?” (2014) sedujo a doce millones de espectadores, pero también demostró lo cerca que pueden estar determinados registros cómicos de una imprudente normalización de los lenguajes de la ofensa. Lo suyo era racismo para las masas. Las alarmas vuelven a saltar en “Con los brazos abiertos”, película que ha irritado a un cineasta comprometido como Tony Gatlif y a diversas asociaciones vinculadas a las reivindicaciones sociales de la comunidad romaní. 
En la película, un político progresista pero burgués comete la imprudencia, en pleno debate televisivo, de ofrecer su casa como refugio para los desfavorecidos. Esa misma noche, una familia romaní llamará a su puerta. En la premisa había la posibilidad de una sátira de alto calado en torno a la hipocresía política de izquierdas que, en su día, podría haber inspirado una historieta de Gerard Lauzier de su serie “Las cosas de la vida”. No obstante, la decisión de Chauveron de convertir al patriarca romaní en un bobo bruto y entrañable revela la condescendencia de la mirada en acción. Al director no le falta coherencia: “Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?” y “Con los brazos abiertos” dejan claro que su especialidad es la de considerar a los Otros como metralla ridícula para cuestionar amablemente a los integrados. No Recomendada.

lunes, 13 de noviembre de 2017

The Constitution (Rajko Grlic, 2016)



Título original: Ustav Republike Hrvatske. Dirección: Rajko Grlic. País: Croacia, República Checa, Macedonia, Eslovenia, Reino Unido. Año: 2016. Duración: 90 minutos.  Guión: Rajko Grlic y Ante Tomic. Producción: Rudolf Biermann, Mike Downey, Ivan Maloca, Dejan Miloshevski, Jani Sever, Sam Taylor, Maja Vukic. Música: Duke Bojadziev. Fotografía: Branco Linta. Montaje: Andrija Zafranovic. Diseño de Arte: Zeljka Buric. 

Intérpretes: Nebojsa Glogovac (Vjeko Kralj), Dejan Acimovic (Ante Samardzic), Ksenija Marinkovic (Maja Samardzic), Bozidar Smiljanic (Hrvoje Kralj).

Sinopsis: Cuatro personas muy diferentes viven en el mismo edificio, diferentes debido a cómo viven, en lo que creen y de dónde vienen. Sus vidas se entrelazan mostrando los prejuicios sobre status, orientación sexual, nacionalidad y religión.

El personaje de Maja (Ksenija Marinkovic) leyendo la Constitución

Traigo al blog esta película que hemos tenido la oportunidad de ver en el reciente Festival de Cine Europeo de Sevilla. Ajustándose el criterio de programación del SEFF de recuperación de obras cinematográficas que han pasado por festivales durante la temporada, The Constitution ha venido avalada por una treintena de premios internacionales, aunque se haya ido de nuestra ciudad con las manos vacías (solo optaba al Gran Premio del Público, ya que se presentaba dentro de la Selección EFA, grupo de películas prenominadas a los premios de la Academia de Cine Europeo). Una lástima, atendiendo a su calidad, si bien hay que reconocer que el nivel de esta edición ha resultado ser bastante elevado.

Se trata de la duodécima película del director croata Rajko Grlic, uno de los más famosos directores de la antigua Yugoslavia, formado en la Escuela de Cine y Televisión de la Academia de Artes Escénicas de Praga (FAMU) al mismo tiempo que el director serbio Emir Kusturica.

Rajko Grlic y Ante Tomic

Grlic tuvo que mudarse a Estados Unidos por culpa de la intolerancia y el coguionista, Ante Tomic (con el que trabajó el director por primera vez hace doce años y ha participado en todos sus largometrajes desde entonces), sufrió agresiones físicas en su Split natal. Ambos han conocido el tema de cerca y ambos han visto en su país el recrudecimiento de la discriminación ligada a la extrema derecha.

Fotograma de la película

Ambos sabrán tanto de la violencia que ejercen los radicales en la calle como de la intolerancia cotidiana que queda intramuros y puede advertirse en algo tan sutil como un gesto de desagrado al comer, solo porque la receta sea “extranjera”. Han conseguido hacer un retrato certero de las minorías, de las que siendo víctimas encuentran en su interior rencores que lanzar a la cara de otras minorías. 

Los personajes del profesor y Maja

Ante nosotros tenemos un serbio casado con una croata, vecinos de un ultraderechista inválido y su hijo homosexual. Esta ficción, que parece que mueve a la risa, bien podría ser realidad. De hecho, la idea parte de Ante Tomic que conoció en Split el caso de un hombre que se travestía por las noches y, víctima de una paliza, fue ayudado por una mujer. La imaginación los hizo vecinos y, para poner la paradoja sobre el mantel, colocó entre ellos el tema de la Constitución como objeto de examen, ambientando la acción en el Zagreb natal de Rajko Grlic (localización habitual de muchas de sus obras).

Ksenija Marinkovic (Maja) y Bozidar Smiljanic (Hrvoje Kralj)

Uno de los mayores aciertos de la película es el defender la dureza de lo tratado sin renunciar al humor, ingrediente que no suele faltar en las columnas periodísticas de Ante Tomic y que también se encontraba en las colaboraciones anteriores con el director, especialmente en Karaula (2006).

El matrimonio formado por Ante y Maja

También son dignas de alabanza las interpretaciones de los tres actores principales. Tomic y Grlic escribieron el estupendo guión ya pensando en los actores que interpretarían al matrimonio vecino (una delicia el personaje de Maja, luminoso y atractivo), pero no tenían tan claro quién iba a encarnar al profesor croata. Hicieron diversas pruebas sin quedar satisfechos, hasta que se decidieron por un reconocido actor serbio, Nebojsa Glogovac, con un perfil parece ser que bastante distinto a su personaje. Y no se equivocaron en la elección a tenor del resultado y de los premios que ha obtenido.

Nebojsa Glogovac

“Una historia de amor sobre el odio” es la frase promocional de esta película que es una coproducción entre Croacia, República Checa, Macedonia, Eslovenia y Reino Unido. Este subtítulo decidió añadirlo el director cuando sus distribuidores se quejaban de que el título The Constitution no era comercial. Así se subraya que es una historia sobre personas de a pie y no sobre los políticos que usan dicha palabra (Constitución) para sus fines, empujando a enarbolar banderas que posicionan en una falsa realidad dicotómica y alimentan el odio hacia colectivos.


En una sociedad donde un envenenador anda suelto, los protagonistas son personas que no renuncian a ser ellas mismas a la vez que tienen el reto de aceptar la realidad de los demás. 

domingo, 12 de noviembre de 2017

Crónica del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF 2017) (6 y último)



Repaso a algunas de las películas exhibidas en el Festival de Cine de Sevilla (SEFF 2017) en cualquiera de sus Secciones.
 
EL AUTOR (Manuel Martín Cuenca, 2017)
Javier Gutiérrez, María León y Antonio de la Torre protagonizan la última película de Manuel Martín Cuenca (La flaqueza del bolchevique, Caníbal), basada en la novela El móvil de Javier Cercas y rodada en localizaciones sevillanas. Álvaro, tras separarse de su mujer Amanda, escritora de bestsellers, decide cumplir su sueño de escribir una gran novela. Ante su abismal falta de talento, y siguiendo los consejos de su profesor de escritura (que quiere “realidad” en sus textos), decide empezar a manipular a sus amigos y vecinos para crear una historia real que superará, con creces, la ficción. Calificación: 7, Buena.

UNA CUESTIÓN PRIVADA. (Paolo & Vittorio Taviani, 2017)
Un triángulo amoroso se complica cuando entre sus vértices se cierne la borrasca de la Segunda Guerra Mundial. Los Taviani, leyendas vivas del cine italiano, firman un ágil, hermoso y elegante film sobre los amores jóvenes y la Italia antifascista. Milton, recorriendo el Piamonte con el bando de los partisanos, da con el caserón en el que transcurrió su bello verano, en el que rivalizaba con Giorgio por el amor de la incomparable y caprichosa Fulvia. Bailes, sol, tardes juntos, que vuelven a él ante la sospecha de que Giorgio y Fulvia eran amantes secretos. Decide entonces ir en busca de Giorgio, que está en otra brigada, cuando se entera de que le han apresado los fascistas. Calificación: 4, Deficiente.

AUTOCRÍTICA DE UN PERRO BURGUÉS. (Julian Radlmaier, 2017) 
¿Cómo llega un cineasta a transformarse en perro? Desde su cuadrúpeda condición, Julian (el mismo Radlmaier) nos cuenta cómo, al no obtener dinero para hacer su película, se hizo pasar por cineasta comunista y fue a trabajar en la cosecha de manzana con el verdadero objetivo de ligar con Camille, díscola joven canadiense. Compañeros proletarios cortantes, una capataz despiadada, un monje con poderes sobrenaturales y la cada vez más despegada Camille le irán conduciendo, por el camino del ridículo y la risión, a su aciago destino. Calificación: 3, Mala.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Crónica del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF 2017) (5)



Repaso a algunas de las películas exhibidas en el Festival de Cine de Sevilla (SEFF 2017) en cualquiera de sus Secciones.
 
MRS. HYDE (Serge Bozon, 2017)
Isabelle Huppert encarna a una particular versión del clásico “dúo” de Robert Louis Stevenson, el doctor Jeckill y Mr. Hyde, de la mano de Serge Bozon (La France, Mods). En pleno siglo XXI, la arratonada profesora Géquil cada día se da de bruces con una muy poco dócil clase de bachillerato tecnológico. Hasta que un día un accidente en su laboratorio hace surgir (literalmente) fuego en su interior, dando un giro a su suerte. Pero ya se sabe que quien juega con fuego termina quemándose, y más si se trata del peligroso fulgor de su despiadada pero magnética Hyde. Calificación: 5, mediana
Instante de la presentación en Nervión Plaza de la película MRS HYDE, a cargo de su director, Serge Bozon.

SIN AMOR (Andreï Zviaguintsev, 2017)
Andrey Zvyagintsev (Elena, Leviatán) ganó el Premio del Jurado de Cannes por este thriller de poderosas imágenes basado en la desintegración de una pareja, reflejo implacable de la nueva Rusia de Putin y del neocapitalismo salvaje. Zhenya y Boris tuvieron un hijo muy jóvenes, pero ahora se odian a muerte. Cada uno ha hecho su vida (él ha dejado embarazada a una joven, y ella está liada con un hombre rico), y en sus cuitas se olvidan del hijo, que desaparece tras una de sus peleas. Ante la inoperancia de la policía, habrán de aunar fuerzas y buscar alternativas para dar con su paradero. Calificación: 8, Muy Buena.

PENÉLOPE (Eva Vila, 2017)
Con el mito como motor, Penélope se despliega en un imponente paisaje como una versión elíptica y crepuscular de La Odisea de Homero, tan íntima como absorbente. La Penélope de esta historia se llama Carmen, tiene el carácter de una generación dura pero sentida, y espera en Santa María de Oló. El Ulises es Ramón, que regresa al pueblo tras treinta años de ausencia. Un último viaje cuyo fin, más allá de lo vivido, es el regreso a una patria y a un modo de vida que se extinguirá con ellos. Una película de Eva Vila (Bajarí), el único proyecto español en recibir apoyo de Eurimages. Calificación: 5, Mediana
Instante de la presentación en Nervión Plaza de la película PENÉLOPE, a cargo de su protagonista principal, Ramon Clotet Sala

 A VIOLENT LIFE (Thierry de Peretti, 2017)
En el fragor del movimiento de liberación de Córcega, la clandestinidad alberga peligrosos juegos en los que el terrorismo y la mafia se tocan, en una lucha independentista sin cuartel. En este clima, Stéphane recala en París, huyendo de su pasado en estas lides. A raíz de la muerte de un antiguo compañero, recuerda cómo pasó en los noventa de ser un joven de clase media con aspiraciones a radicalizarse y a tornar su vida en una continua persecución. Y se enfrenta así a la decisión de si acudir o no al funeral, un dilema que puede costarle la vida, en una película estrenada en la Quincena de Realizadores de Cannes. Calificación: 5, Mediana
Instante de la presentación en Nervión Plaza de la película A VIOLENT LIFE, a cargo de su director, Thierry de Peretti

VERANO 1993 (Carla Simon, 2017)
Verano 1993 ha sido comparada por la crítica con un hito del cine español: "El espíritu de la colmena", de Víctor Erice, por la profundidad de su mirada al mundo de la infancia y por su habilidad para conjugar con luminosidad el descubrimiento de la muerte. Y esta ficción autobiográfica de Carla Simón es ciertamente otro hito del cine español, que desde el rigor y la emoción ha conseguido llegar a ser preseleccionada para los Oscar, en una carrera de relevantes premios que empezó en Berlín, pasando por el Bafici y Málaga. Frida, una niña de seis años, afronta el primer verano de su vida con su nueva familia adoptiva tras la muerte de su madre. Calificación: 7, Buena.