viernes, 16 de junio de 2017

Los estrenos en Sevilla de 16-06-2017



6 películas se estrenan el 16 de junio 2017 en la cartelera cinematográfica de Sevilla. Dos producciones son estadounidenses, una española, una portuguesa, una filipina y una canadiense. Mala racha de estrenos veraniegos. Muy poca calidad. Además, nos dejan sin editar en Sevilla muchas películas más interesantes que las que se estrenan. Por ejemplo, el documental “Chavela” (Catherine Gund y Daresha Kyi, 2017) sobre la cantante Chavela Vargas; tampoco se estrena el drama “Júlia ist” (Elena Martín, 2017); ni la película colombiana basada en hechos reales acontecidos durante la década de los 70 “La mujer del animal” (Víctor Gaviria, 2016). Tampoco encuentra hueca en la cartelera sevillana la película de Georgia “La vida de Ana” (Nino Basilia, 2016). Cosas increíbles que pasan en nuestra ciudad: Lo peor (lo más comercial) se estrena y lo mejor se nos escapa y hay que irse a verlo a Madrid. Nos da pena no recomendar nada, pero la cosa pinta muy muy mal. Vale, vale, nos quedamos sólo con un estreno.

Cartas de la guerra. (Portugal, 2016). Dir. Ivo Ferreira.
Guerra Colonial entre 1971 y 1973 en Angola. António es un joven soldado que sobrevive como puede en esta cruenta batalla sin fin. Su manera de sobrevivir es enviando cartas a su joven esposa, Maria José, en la que le narra las crónicas de su día a día y los de sus demás compañeros y lo difícil que es aguantar entre tanto dolor y muerte. El joven tiene ilusiones y sueños pese a vivir una guerra, António quiere convertirse es médico y sueña en convertirse en escritor, estas epístolas le ayudan a no olvidar su anhelo, contando lo que vive. Basada en la novela epistolar 'D'este viver aqui neste papel descripto' del célebre escritor portugués António Lobo Antunes y presentada en la Selección Oficial de la 66ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín y elegida por la academia de Portugal para representar al país en los 89º Premios Oscar. Amor y perfecto entendimiento hacia el universo del autor, con una estética tan potente como veraz, con un blanco y negro magnífico. Ferreira adapta a Lobo con personalidad propia, inteligencia y poesía. Recomendada.


Ignacio de Loyola. (Filipinas, 2017). Dir. Paolo Dy y Cathy Azanza.
Película biográfica que narra la historia del creador de la Orden de los Jesuitas, Ignacio de Loyola. Ignacio de Loyola fue un soldado que recibió la llamada de Dios y decidió luchar contra los demonios que tenía dentro de él. El film se centra en la famosa Batalla de Pamplona, sus luchas contra la depresión que casi le llevaron al suicidio, su juicio ante la Inquisición, y su última defensa. La co-producción entre Filipinas y España está dirigida por Paolo Dy y Cathy Azanza, y el guion está firmado por los propios Dy y Atanza. El reparto está compuesto por Andreas Muñoz, Javier Godino, Julio Perillán, Gonzalo Trujillo, Isabel García Lorca, Lucas Fuica, Mario de la Rosa, Jonathan D. Mellor, Rick Zingale, Tacuara Casares, Ben Temple, Imanol Reta, Javier Tolosa, Samuel Pérez, Javier Abad y Aitor Beltrán. La película se centra, acertadamente, en la juventud de Íñigo y no pretende contar toda su vida ni la fundación de la Compañía de Jesús. Una vez presentado el carácter fogoso y aventurero en la primera parte, en la segunda muestra su decisión de seguir los pasos de Jesucristo, y algunas de las dificultades que encontró. La incomprensión/oposición de su familia, o el examen de sus ideas por la inquisición. Un joven poco conocido, Andreas Muñoz, hace un notable retrato de san Ignacio. El resto del reparto es convincente, no suena a falso, tal vez esos trajes -cosidos a mano en filipinas- tengan algo que ver; también ayuda la banda sonora de Ryan Cayabyab. No obstante, la narrativa tiene sus altibajos, tal vez porque la fuente literaria original pesa mucho; la falta de presupuesto se hace sentir dramáticamente en la épica defensa, auténtico esfuerzo por emular el cine épico de aventuras, pero reducidos a un par de trucos informáticos y simples decorados de cartón piedra. Bastantes carencias pero con capacidad para enganchar a algunos espectadores. No Recomendada.


Señor, dame paciencia. (España, 2017). Dir. Álvaro Díaz Lorenzo.
'Señor, dame paciencia' es una comedia familiar centrada en Gregorio, un banquero madrileño muy conservador y con un carácter fuerte. Tras la muerte de su mujer, Gregorio tendrá que cumplir su última voluntad: viajar con sus hijos y sus parejas a Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) para esparcir sus cenizas en el río Guadalquivir. El protagonista tendrá que superar sus prejuicios y aceptar a su variopinta familia. Su hija Sandra está casada con un catalán de pura cepa, que quiere que su hijo vaya a un colegio bilingüe inglés-catalán. Su hija Alicia está saliendo con un hippy que está en contra de la sociedad capitalista, y su hijo Carlos acude al viaje acompañado por su novio, un senegalés asentado en el País Vasco. “Señor dame paciencia” es una mezcla de comedia y drama, y a pesar de que trata de dar más peso al primer género, es de la parte dramática de la que se puede sacar más provecho. Porque en la parte cómica nos volvemos a encontrar con un humor facilón que queda resumido en una sucesión de chistes poco originales que parecen metidos con calzador. Hacer chistes sobre tópicos no justifica no trabajar las bromas, y aquí parece una vaga función de buscar la risa fácil. Además, hay personajes e historias que no trascienden más allá de su imagen (claro ejemplo el de Andrés Velencoso y Bore Buika). La imagen, la luz y los paisajes sí que logran iluminar una producción que brilla poco, y el pueblo de Sanlúcar de Barrameda queda mejor parado que la propia película. Con una casa que parece de exposición, y que se covierte en un personaje más de la trama. Y una furgoneta, al más puro estilo de “Pequeña Miss Sunshine”, de la que esperábamos más presencia al aparecer en los propios carteles promocionales. Con “Señor dame paciencia” estamos ante una historia que no sorprende, ni cuenta nada nuevo; unos personajes que ya hemos visto muchas veces, y un guión que nos lleva a un desenlace poco trascendental. Si el público no va en busca de algo diferente o sorprendente puede llegar a entretener, pero quizás la solución no sea hacer lo mismo una y otra vez, sino explorar nuevas formas de comedia y traer a la cartelera productos atractivos y novedosos que ayuden a nuestro cine patrio. No Recomendada.


París, puede esperar. (USA, 2016). Dir. Eleanor Coppola.
Eleanor Coppola, esposa de Francis Ford, enorme retratista del tormento cinematográfico de su marido durante el rodaje de Apocalypse now, documentalista esporádica y esposa a tiempo completo, ha decidido debutar en la ficción cinematográfica a los 81. Y además, con una película evidentemente autobiográfica, con numerosos paralelismos con sus propias vidas, la suya y la de Francis, en la que ha volcado puntuales interioridades y lamentos, pero en la que acaban despuntado los detalles más superficiales por encima de los trascendentes. “París puede esperar” es una comedia dramática ligera que, en el fondo, ha preferido ser gastronómica y turística en lugar de existencial y social. Era una opción, y es la suya, pero nunca la más interesante. Partiendo de aquel gran documental sobre el infierno de jugar a retratar Vietnam para convertirse en Vietnam, “Corazones en tinieblas” (1991), conformado por Eleanor a partir de documentos filmados en el rodaje de “Apocalypse now”, y también de los primeros minutos de “París puede esperar”, donde los álter ego de ambos cónyuges interactúan en el Festival de Cannes, no es difícil deducir su papel en la vida del director de “El padrino”. Otro sostén inigualable y casi invisible, sin pedir nada a cambio. Y todo lo que tiene que ver con esto en la película es bien interesante, a pesar de que la puesta en escena de Eleanor sea entre convencional y tosca, y se haya hecho acompañar de una espantosa banda sonora de Laura Karpman. “París puede esperar” es una película de carretera de trayecto físico evidente, incluso algo reiterativo, y trayecto moral bastante más dudoso, en la que una esposa fiel y un amigo de su esposo, playboy al viejo estilo (clásico, dirán algunos espectadores; caduco, decadente y patético, dirán otros), recorren el camino entre la Costa Azul y París en medio de una sobredosis de turismo gastronómico. Y ese es el problema: que a Eleanor se le ha ido la mano con la guía de viajes culinaria, en lugar de ahondar en las entrañas de un personaje al que, a pesar de todo, y como siempre, pone calor, clase y talento Diane Lane. No Recomendada.


Baywatch: Los vigilantes de la playa. (USA, 2017). Dir. Seth Gordon.
Remake de la popular serie de los años 90 protagonizada por socorristas que se encargan de la seguridad de una playa en Santa Mónica. En esta ocasión, el estricto socorrista de la vieja escuela Mitch Buchannon (Dwayne Johnson) deberá trabajar mano a mano con Matt Brody (Zac Efron), un divertido y libidinoso ex nadador olímpico joven, al que le gusta ir contra la autoridad y saltarse las normas. Juntos formarán equipo y descubrirán una trama de delitos locales que amenazan el futuro de la bahía con su destrucción a manos de un poderoso empresario del petróleo. A ellos se les unirá el resto de vigilantes de la playa. La película está dirigida por Seth Gordon, quien se pone al frente de la adaptación al cine de la mítica serie de los 90. Protagonizada por Dwayne Johnson junto a Zac Efron, cuenta además en su reparto con Priyanka Chopra, Alexandra Daddario, Kelly Rohrbach y dos estrellas de la serie original: Pamela Anderson y David Hasselhoff. Si hay algo que se le puede reconocer a esta nueva versión de ‘Los vigilantes de la playa’ es la honestidad. Con tan solo sus primeros 15 minutos de metraje, la película ya nos deja claro que aquí no hay nada que rascar. Chistes sobre gordos, absurdas demostraciones de músculo, culos a cámara híper lenta y varios minutos dedicados a un gag de un pene encajado en un tablón. Todo ello para dar comienzo a una película que, aun así, logra encontrar a cada minuto nuevas formas de resultar ridícula. Es cierto que hay varios momentos que logran sacarnos alguna sonrisa. Siendo, en su mayoría, aquellas ocasiones en las que la historia deja de tomarse en serio a sí misma, y se dedica a hacerse una auto parodia. Sin embargo, estos momentos suponen la excepción al tono general de la película. Y nos hacen preguntarnos qué podría haber sido de esta versión si hubiera apostado de lleno por reírse de sí misma. Nadie debería esperarse demasiado de la nueva ‘Los vigilantes de la playa’. Ni el material original era bueno, ni lo que nos habían mostrado hasta ahora nos daba la más mínima esperanza. Solo nos queda esperar hasta que la saga se ahogue, y confiar en que nadie intente volver a rescatarla. No Recomendada.


Cosecha amarga. (Canadá, 2017). Dir. George Mendeluk.
Situada en pleno crecimiento del poder de Stalin en Rusia, este drama bélico basado en hechos verídicos nos acerca a la resistencia Ucraniana frente a la tiranía de la Unión Soviética a través de un romance entre un joven que decide luchar por su país y su amada que continuará con la resistencia. Con la promesa de volver a reunirse, ambos lucharán no sólo contra la guerra, sino contra el mayor enemigo al que se enfrentó Ucrania en 1933: el hambre. La terrible verdad que escondió Rusia para continuar en el poder a través de explotar los recursos alimenticios de Ucrania se revela en esta película histórica con personajes que lucharán por preservar la libertad, pero por encima de todo, lucharán por el amor. Protagonizada por Barry Pepper, Max Irons, Richard Brake, Tom Austen, Samantha Barks y Terence Stamp. Una lección torpe de historia ucraniana donde política, romance, fe y hambruna se mezclan en una sola albóndiga deforme. No Recomendada.

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